Maslow. Puede que no os suene mucho ese nombre. Él
creó una teoría, en realidad creo varias, pero a mí me interesó una. La pirámide de las necesidades humanas.
En primer lugar, están las necesidades fisiológicas, lo básico para vivir, como respirar, beber agua, comer
En el segundo escalón las necesidades de seguridad y protección, desarrollar unos ciertos límites de orden, unas necesidades morales.
En el tercer escalón, las necesidades de afilación y afecto, el ser humano vive buscando el amor, o viviendo de él.
En cuarto lugar, la importancia de nosotros mismos, nuestro autoestima, lo que nos importamos.
Y en quinto y último lugar, la autorrealización, la necesidad de saber de dónde venimos.
Yo discrepo. Discrepo, porque yo no necesito ni agua, ni respirar, ni necesidades morales, ni autoestima, ni necesito saber de dónde vengo. Lo que Maslow no sabe, es que lo que más necesito, es despertarme una mañana cualquiera, y encontrar su cara con mis manos, decirle lo mucho que me importa, mirándola a los ojos, y dejarme llevar, por ese amor que siento por ella.
Eso, eso es mi primer escalón. Y el segundo, el tercero, y el cuarto